Capítulo 14

Estilo Cognitivo

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Posesión de la verdad

Perseguidores-perseguidos de Falret.

[...] Incapaces a la vez por vanidad y por incorrección nativa del juicio, de reconocer que se pueden equivocar…” (21).

El IP es alguien que no se equivoca lo que, en otras palabras, significa que tiene en sus manos la verdad.

Nazismo.

“... aprendí a ver y a comprender la historia en su sentido verdadero” (31).

La gran suerte de hallarse en posesión de la verdad no es algo que suceda siempre de entrada.

Delirio de persecuciones de Lasègue.

[...] la duda es reemplazada por la certeza” (38).

Se trata de un privilegio del que no solamente disfrutan los enfermos delirantes sino también, y exactamente igual, los adeptos de los grupos sectarios, que pasan de las dudas iniciales…

Sokagakkai

“Millones de miembros de la Nichiren Shoshu con cinco, diez o veinte años de práctica, estaban llenos de dudas e indecisiones al comienzo de su práctica, pero hoy en día…” (59).
(…) a la completa certeza.

Sokagakkai

“Aunque no comprendió plenamente la sutil respuesta, el responsable de distrito se sintió animado a hacer más preguntas. Cuando había recibido respuesta a cinco de los veinte puntos que había preparado, se sintió capaz de resolver por sí solo los restantes. Experimentaba una extraña inspiración y elevación” (32).

Sokagakkai

“Ahora, la Soka Gakkai ha desarrollado una gran conciencia de sí misma, y es capaz de actuar con absoluta convicción” (32).

Finalmente, el IP ya no piensa con hipótesis sino con convicciones.

Delirios

“Jaspers (1959) vio el delirio como una visión pervertida de la realidad, mantenida de un modo incorregible, y que tenía las siguientes características:
(a) Se mantenía con una convicción inhabitual” (53).

La convicción absoluta del IPP de que la suya es la verdadera verdad se delata en la forma de expresarse…

Grupos sectarios. TFP

“Es decir, si hace 50 años se podía tener una certeza racional de que se caminaba hacia esa gran disyuntiva entre la fidelidad a la Tradición o el caos revolucionario, tal opción se ha convertido ahora en una evidencia tangible, un hecho consumado…” (14).

Movimientos mesiánicos. Georges-Ernest Roux (siglo XX).

“El presidente de la sección parisiense, Claude Pelletier, precisa en una conferencia de prensa que ‘los platillos volantes, de los que ustedes se burlan, constituyen la prueba irrefutable de que nuestro guía es eterno y de que es Jesús, que ha regresado a la tierra para expiar nuestro pecados” (10).

Grupos sectarios. TFP.

“El autor y socio de la TFP brasileña, Dr. Atilio Guilherme Faoro, basándose en una documentación irrefutable, demuestra que la Reforma Agraria condena a los trabajadores rurales, sus supuestos beneficiarios, a una vida semejante a la de las favelas en las grandes ciudades” (12).
(…) aunque todavía se puede afirmar de un modo más explícito.

Sokagakkai

“-Sólo la Nichiren Shoshu ha transmitido la verdadera herencia de Nichiren Daishonin. Por lo tanto, el único Budismo Verdadero es el de la Nichiren Shoshu, de lo cual se infiere que el Gohonzon es absolutamente correcto y genuino” (32).

El sentimiento de posesión de la verdad no se limita al contenido de un delirio o de una ideología sino que se extiende a todo. Imbuido de su exacerbado complejo de superioridad, el IPP se siente cualificado para pontificar sobre cualquier asunto. Sus opiniones son siempre las correctas.

Sokagakkai.

“Estudien mientras son jóvenes, y más tarde, la fe en el Budismo Verdadero los hará invencibles en todas sus empresas. Por ejemplo, esta fe me permite ir directamente a la esencia de cualquier tema tan rápida y completamente, que en poco tiempo puedo dominarlo y superar a personas que se han especializado en él durante años” (32).

La Gran Verdad

Es muy frecuente entre los IP, y casi universal en los GCP, el conceder una importancia extrema a un conjunto de creencias que se identifican como una ideología o doctrina, a la que se aferran con una fuerza inusitada.

Sokagakkai.

“El tema de mi obra La Revolución Humana es la creencia budista de que una verdadera revolución en un individuo puede modificar el destino de un país y ulteriormente de toda la humanidad. Ese es mi credo inmutable” (32).

Nazismo.

“Con su programa de veinticinco tesis, el Partido Obrero Nacional Socialista Alemán ha construido sus cimientos, que deben permanecer inconmovibles. Ahora y siempre es y será deber de los miembros de nuestro movimiento, no criticar no modificar estos principios esenciales...” (31).

Sokagakkai.

“Por lo tanto, lo que debemos de hacer para alcanzar la Budeidad es establecer una fe inamovible en el Gohonzon” (35).

Qué duda cabe de que -para establecer el contenido de este credo inmutable- muchos grupos se remiten a un texto o conjunto de textos sagrados que conforman a su vez una ideología o una religión, y en los cuales el GCP entiende que reside la verdad absoluta y de validez universal.

Leninismo maoísta.

“Es revisionismo negar los principios básicos del marxismo, la verdad universal del marxismo” (40).

Pero no es menos cierto que, cuando existe un estado de paranoidización suficientemente intensa, las interpretaciones que hace el LP de aquella ideología junto a los nuevos elementos que le añade, de cosecha propia, conforman una nueva ideología, un nuevo -ismo, que para los seguidores del grupo deviene, de hecho, la Gran Verdad de referencia en la que sumergirse ante cualquier duda.

Leninismo. Sendero Luminoso.

“Finalmente, sus seguidores identificaron sus supuestos aportes al marxismo-leninismo-maoísmo en un conjunto orgánico al que llamaron, primero, el pensamiento-guía del camarada Gonzalo, y después ascendió a convertirse en el pensamiento Gonzalo... más tarde denominado gonzalismo” (26).

La única Verdad

Y el gonzalismo, además de ser todo verdad, es la sola verdad, dado que el estilo cognitivo paranoide tiende a rechazar las ambigüedades y a pensar en términos de blanco o negro, nunca de grises.

Sokagakkai.

“Resumió la primera parte de su mensaje en estas vigorosas palabras: ‘Aún cuando hoy haya ocho o diez sectas que engañan y descarrían a la gente, sólo puede haber un Budismo Verdadero válido en los Ultimos Días de la Ley. Sólo hay un sol en el cielo, y debe haber una sola verdad eterna” (32).

Sokagakkai.

“Debería pulir cuidadosamente su alocución. Después de mucho pensarlo, decidió concentrarse en los elementos que distinguían a la Nichiren Shoshu de las demás religiones y sectas y que hacían de ella la única religión verdadera del mundo. Estaba interesado en ver la reacción de la prensa a sus palabras” (32).

Grupos sectarios. Hermandad Mundial.

“En ella decía, entre otras cosas: ‘Leslie, por fin he encontrado el lugar que de verdad me corresponde en el mundo. Dios me ha llamado para que forme parte de la Hermandad, que son los únicos cristianos verdaderos en la Tierra. He tirado mis tejanos, porque he comprendido que formaban parte de mi pasado satánico” (28).

Y así, si una doctrina es cierta las demás tienen que ser necesariamente falsas, lo que conduce a la deducción de que todo el mundo se equivoca menos el propio IGP. Existe algún término despectivo con el que denominar a los descarriados que viven en el error.

Sokagakkai.

“¿Qué había ocurrido con el más brillante de los sacerdotes de la secta Minobu? En el límpido espejo de la Nichiren Shoshu, se había visto reflejado su verdadero rostro: el de la herejía” (32).

Y no olvidemos que del error no se pueden derivar más que consecuencias negativas y desgracias de todo tipo.

Sokagakkai.

“Esta frase significa que sólo Nichiren Daishonin sabía que las enseñanzas heréticas hacen infelices y desafortunados a los hombres” (32).

La determinación de la Verdad

Tanto el IP como los miembros del GCP exhiben el mismo convencimiento de estar en plena posesión de la verdad y no se muestran dubitativos. Pero existe entre ambos una notable diferencia, que es la siguiente: el primero construye su propia verdad o la elige por sí mismo de entre las ideas que su entorno le ofrece, mientras que en el GCP esta tarea corresponde únicamente al líder. Es este último quien dicta cuál es la verdad absoluta, y a sus seguidores no les compete más que creerla íntegramente y sin reservas.

Fascismo italiano.

“Todo ello estaba presidido por el culto personal del Duce, que se desarrolló especialmente a finales de los años veinte, con lemas como ‘Il Duce ha sempre ragione’ (‘el Duce tiene siempre razón’)” (43).

Nazismo.

“Con orgullo vemos que sólo un hombre está exento de toda crítica: Führer. Y esto porque todos sienten y saben que él tiene siempre razón y siempre la tendrá”. (Rudolf Hess, citado en 60)

Nazismo.

“El objetivo último de tal formación era inculcar una fidelidad sin límite al Führer, concretada en las siguientes palabras del doctor Ley: ‘Cuando el Führer manda, nosotros obedecemos. En este momento nadie debe poner reparos. Nadie debe preguntar: ¿Tiene el Führer razón y está bien lo que dice?, pues lo que dice el Führer siempre está bien. Si critico, violo un dogma de nuestra ideología. Es y será siempre una ley inmutable: El Führer siempre tiene razón, en todas las situaciones y en todos los tiempos” (60).

Es común al LP y al IP la tendencia a construir sus verdades en la soledad de sus reflexiones y lecturas, menospreciando el aprendizaje reglado o el intercambio de ideas con los demás.

Carácter paranoico.

“Alrededor de estos [tres] rasgos esenciales se agrupan rasgos contingentes: [...] autodidactismo…” (37).

Carácter paranoico. Caso clínico.

“Nunca pediré a nadie que me enseñe nada, temo que se burlarían de mi, esperaré a que los acontecimientos me vayan instruyendo” (25).

Grupos sectarios. Set Free Christian Fellowship.

“Según antiguos miembros y otras fuentes, el pastor Phil solamente tiene dos semestres de educación académica bíblica y es muy negativo con respecto a la escolarización formal. El master en teología que los portavoces oficiales de Set Free pretenden que tiene es en realidad el certificado de un curso por correspondencia de una academia de Florida…” (20).

En pacientes jóvenes puede observarse en algunas ocasiones una historia de fracaso escolar junto a una absorbente y excluyente dedicación intelectual a un tópico determinado.

Grupos sectarios. Los davidianos.

“Ya antes, a los 12 años, Vernon había demostrado su extraordinaria capacidad para memorizar textos de la Biblia, lo que contrastaba con un historial de inadaptación escolar que le llevó a abandonar los estudios sin haber acabado el bachillerato” (17).

Grupos sectarios. Los davidianos.

“Koresh, que ahora tiene 33 años, se aprendió de memoria el nuevo testamento cuando tenía 12 y todos los niños de su clase se burlaban de él por sus problemas para seguir las clases” (46).

Llevado al extremo, el autodidactismo permite, incluso, prescindir de los libros.

Grupos sectarios. Instituto Filosófico Hermético.

“Este conocimiento no lo he sacado de ningún libro; he nacido con este don intuitivo, que se ha manifestado desde los primeros años de mi vida” (6).

Inflexibilidad

Delirios.

“La característica común de todos los delirios de distintos modos desarrollados es su inmutabilidad fundamental” (36).

Efectivamente, las ideas del IP no cambian bajo el tipo de influjos que en condiciones normales modifican las convicciones de los humanos, aunque sea levemente. Una de esas influencias es la presión social; es sabido que, en sus interacciones, las personas tienden a establecer consensos, y a través de la discusión de los asuntos suelen aproximar sus posiciones. Pero al IP la opinión de los demás no le afecta demasiado y el hecho de que no le den la razón en modo alguno le lleva a preguntarse si no se estará equivocando.

Querulantes.

“Pensaba que la mala actuación de sus abogados le había causado la pérdida de sus casos” (48).

Ni las evidencias más tangibles modifican las opiniones del IPP o sus posiciones fundamentales, que son y serán las verdaderas y que no cambian.

Personalidad paranoide. Millon (2004).

“[…] poco dados a considerar la evidencia objetiva y obtener conclusiones racionales” (41).

Folie à famille. Caso clínico.

“Su madre sostenía que estaba embarazada, a pesar de la evidencia” (42).

Grupos sectarios. Estación Verdad.

“Un joven a quien Gretchen se refirió como David, que contaba 26 años en la época en que ella entró en la secta, notó el sutil poder del grupo cuando le presionaron para que se volviera más espiritual. Como demostración del compromiso con el grupo y para ganar una mayor aceptación, decidió dejar de tomar la insulina para su diabetes, en la creencia de que Dios le curaría. Los miembros aplaudieron su fe y le animaron a que tirara la insulina, cosa que hizo.
En cuestión de días, la salud de David empeoró a ojos vista, y después de una semana el líder organizó equipos de oración durante las veinticuatro horas del día. El equipo de Gretchen era el que estaba de guardia cuando David exhaló su último suspiro. No obstante, el grupo, azuzado por las imperiosas exhortaciones del líder, estaba convencido de que David resucitaría, y rezaron durante quince horas junto al cadáver” (28).

No resucitó. El fallo de las profecías, incluso cuando se les ha puesto fecha exacta, tampoco afecta a la fe inquebrantable en las verdades del grupo.

Grupos sectarios. Iglesia divina de salvación.

“Se supone que Dios iba a aparecer en TV Channel 18 para todo el mundo el 25 de marzo. Habiendo avisado a los fieles, Dios descendería entonces al patio trasero de 3513 Ridgeland Way, Garland, Texas el 31 de marzo. Cuando Dios no se mostró, el señor Chen apareció ante los reporteros con aspecto contrito, pero conservando sus prodigiosos poderes de racionalización. Explicó que Dios no se había mostrado porque quería poner a prueba a su fiel exponiéndole al ridículo. El Todopoderoso descendería, pero no todavía” (57).

La fe ciega tampoco se ve afectada por la muerte de aquellos LP que supuestamente eran inmortales.

Grupos sectarios. TFP.

La muerte del dirigente del grupo, a quien se suponía una cuasi-inmortalidad, ha obligado a una reelaboración de la doctrina dirigida a preservar su halo de sobrenaturalidad: los caminos de Nuestro Señor son así, inescrutables... su sacrificio (es decir, su enfermedad) nos ha traído grandes gracias, grandes conversiones, la gente es más devota y se une más a la causa... (45).

Si la fuerza de los hechos no modifica las convicciones del IGP, tampoco lo hace el peso de los argumentos.

Paranoia.

“Aunque el paciente pueda admitir que casi nunca o nunca es capaz de proveer evidencias concluyentes de la corrección de sus puntos de vista, cualquier intento de convencerle de la naturaleza delirante de sus ideas rebota como en una pared” (36).

Delirios.

“Jaspers (1959) vio el delirio como una visión pervertida de la realidad, mantenida de un modo incorregible, y que tenía las siguientes características:
[...]
(b) Inaccesible a la lógica” (53).

Paranoia.

[...] absolutamente inaccesible a la razón, apasionado y testarudo en la defensa de sus ideas” (36).

Y es que poca mella pueden hacer la lógica y los razonamientos si, como sucede a menudo, el IGP adopta una actitud abiertamente antirracionalista.

Nacionalismo alemán.

“No existe otra verdad que lo nacional; la función del sabio no es la de difundir un saber objetivo, sino la de preparar a las masas: ‘Solamente debe transmitirse una verdad, un estado de ánimo, una virtud” (16).

En otras palabras, lo nacional sustituye a lo racional, lo que todavía se puede expresar con más claridad.

Nazismo.

“Nosotros los nacionalsocialistas -así lo formuló Schemm- somos muy escépticos frente a esta llamada objetividad. No somos objetivos, sino absolutamente subjetivos. La ciencia alemana ha de ser subjetiva, o sea, debe sólo ser ciencia alemana. Todos los alemanes tienen que usar sus conocimientos en favor de Alemania. Para nosotros, todo lo que no sirve al pueblo alemán es falso y absurdo. Todo lo que perjudica al pueblo alemán, es para nosotros un crimen” (60).

La inflexibilidad es, al menos hasta cierto punto, consecuencia de una decisión plenamente voluntaria. Difícilmente va a moverse de sus posiciones iniciales quien ha tomado la firme determinación de no hacerlo.

Paranoia.

“Para eliminar mi fe’ escribía un paciente, ‘la voz de mi alma más profunda deberá ser desarraigada, el alma misma o mi vida deberá ser destruida: per aspera ad astra(36).

Sokagakkai.

“Me propongo continuar creyendo firme y permanentemente en estas verdades porque sé que ellas pueden aportar la luz de la revitalización y de la comprensión a las actuales tinieblas” (33).

Sordera

Tan es así, que la Gran Verdad es algo que debe ser defendido de los posibles ataques o influencias nocivas del entorno.

Otros grupos paranoides. Los sebastianismos del Pernambuco (s. XIX).

“... ya que estaban encargados de ‘defender la causa de la verdadera Fe, la religión de Nuestro Señor Jesucristo y el rey Don Sebastián” (51).

Esta actitud defensiva lleva necesariamente a no querer escuchar, pues eso genera el riesgo de caer en el error. Cualquier otra idea distinta a la propia no despertará más que recelo y un nulo interés…

Querulantes. Caso clínico.

“Explicaba sus agravios y las dificultades legales con vehemencia, con cierta circunstancialidad y sin la más mínima duda de su validez o deseo de examinar puntos de vista alternativos” (39).

Delirio de reivindicación.

“Cegados por el fanatismo del derecho, perturbados por toscos sofismas, víctimas de una excitación emocional intensa, los reivindicadores permanecen incapaces de razonar sobre aquello que recae en su idea fija. Aceptan únicamente juicios de otras personas conformes con su estado afectivo; declaran falsos el resto de los juicios y no los tienen en consideración” (52).
(…) o será descartada sin miramientos.

Paranoia.

“Cualquier afirmación opuesta a la propia afirmación del paciente será simplemente declarada como no merecedora de confianza y falsa...” (36).

Leninismo cubano.

“Aquí no se reconoce a ningún pensador antes de Marx ni a ninguno después” (56).

Intolerancia

Del desinterés por las opiniones de los demás se transita fácilmente a la abierta oposición al diálogo. La verdad debe ser preservada y el diálogo y el contacto con el entorno no pueden tener más consecuencia que un peligroso e innecesario alejamiento de la verdadera fe.

Sokagakkai.

“Las escrituras de Nichiren Daishonin, la filosofía budista y las innumerables pruebas reales demuestran concluyentemente que el Budismo Verdadero es el Budismo de Nichiren Daishonin... [los otros]... son tan débiles, que sus líderes se ponen en posición de pactar con otros grupos religiosos. ¿De qué sirve practicar una religión que se compromete con otras clases de fe? Las religiones que no delimitan distinciones entre distintas clases de fe son cobardes, mediocres y débiles” (32).

Reformadores. Robespierre.

[...] poseía el criterio de la certitud, y toda discusión le irritaba, le parecía inadmisible, incorrecta, antipatriótica” (19).

Grupos sectarios. TFP.

“Es editada en Sâo Paulo una obra del Profesor Plinio Corrêa de Oliveira que repercutirá también detrás de la Cortina de Hierro: Trasbordo Ideológico Inadvertido y Diálogo. Ver Parte III: Diálogo, palabra talismán de la estrategia comunista internacional” (12).

De hecho, el diálogo no tiene demasiado sentido cuando no se está dispuesto a transigir en nada.

Personalidad paranoide.

“Es típico que no esté dispuesto a ‘ceder’ incluso acerca de cuestiones carentes de importancia, puesto que las soluciones de transacción le parecen signos de debilidad …” (8).

Nazismo.

“El cristianismo no se conformó con erigir su propio altar; se vio obligado a proceder a la destrucción de los altares del paganismo. Esta fanática intolerancia fue lo único que permitió el afianzamiento de aquel inflexible credo; era una condición indispensable para su existencia... Los partidos políticos se hallan siempre dispuestos a transar; una teoría del mundo jamás lo está. Los partidos políticos pactan con sus contrincantes; las teorías del mundo proclaman su propia infalibilidad” (31).

Celosos. Caso clínico.

- Es un hombre que si dice que es blanco tiene que ser blanco... lo que diga tiene que ser...

Querulantes.

“Los rasgos premórbidos del trastorno delirante litigante-querulante incluyen la incapacidad para el compromiso...” (39).

Lo más parecido al diálogo que resulta aceptable para el IPP es el debate, donde no se trata ni de entenderse ni de aprender sino de vencer.

Grupos sectarios. TFP.

“Refiriéndose a la incertidumbre y la confusión en que Brasil -y en último análisis todo Occidente- se encuentra, el Profesor Plinio Corrêa de Oliveira señala al relativismo de la opinión pública como el verdadero responsable de la situación. Los hombres contemporáneos no ven en los debates de ideas un medio para encontrar la verdad. Los consideran chispas peligrosas de los que pueden surgir controversias apasionadas que terminen provocando la temida guerra mundial. De ahí que se propugne el fin de todas las polémicas en pro de la fórmula mágica del relativismo: la búsqueda de la verdad en el medio término, en la acomodación entre todas las opiniones por más contradictorias que sean” (12).

Sokagakkai.

“Shakubuku es una manera de propagación del Budismo de la Nichiren Shoshu. Al hacer shakubuku, elogiamos la grandeza del Budismo de Nichiren Daishonin a otras personas tales como familiares, amigos, asociados, etc. Shakubuku significa ayudar a refutar los conceptos equivocados de las personas y ayudarlos a corregir su comprensión del Budismo, dándoles una visión correcta, tal como lo enseña Nichiren Daishonin” (59).

Sokagakkai.

“El debate de Otaru fue símbolo de los recientes desarrollos de nuestra labor por el kosen-rufu. Este debate se realizó en 1955 en la ciudad de Otaru, isla de Hokkaido entre miembros de la Soka Gakkai -seguidores de la doctrina de la Nichiren Shoshu- y representantes de la secta Minobu, que entonces gozaba de gran prestigio entre las diversas sectas que decían ser herederas de las enseñanzas de Nichiren Daishonin. Al derrotar a sus oponentes en el debate, los miembros de la Soka Gakkai produjeron un gran cambio en el mundo japonés de la religión y dejaron claro ante todos que la verdadera corriente del Budismo de Nichiren Daishonin se encuentra en la doctrina de la Nichiren Shoshu” (32).

A la postre, la posesión de la verdad autoriza al IGP a enfrentarse a quienquiera se interponga en su camino o simplemente piense de un modo distinto.

Sokagakkai.

“Tenemos que combatir a las demás creencias. Y por esta razón, son grandes nuestras probabilidades de hacernos enemigos. Negamos toda otra religión” (32).

Nazismo.

“... el nacionalsocialismo es esencialmente totalitario. Un movimiento como el nuestro o está convencido de que su ideología y sus consecuencias prácticas son acertadas, y entonces no puede permitir a nadie a su lado, o no lo está, y entonces no merece poseer el poder. Nosotros sabemos que poseemos la verdad y, partiendo de esta convicción, no podemos lógicamente admitir a ningún competidor serio en la posesión del poder (Goebbels, citado en 60).

Grupos sectarios. TFP.

“El mal y el error, al no ser sino privación del bien y de la verdad, no poseen entidad propia: no son por sí. Y no pueden, en cuanto tales, ser objeto de derecho ni de tolerancia. Por eso, así como el bien y la verdad deben ser amados y defendidos, el mal y el error deben ser odiados y combatidos” (13).

Absolutismo y ausencia de matices

Factor QIV del test 16PF.

“Tienden a las soluciones drásticas e inmediatas y rechazan el diálogo, es decir el entrar en matices” (34).

Personalidad paranoide.

“Se sienten atraídos por las formulaciones simplistas del mundo y frecuentemente recelan de las situaciones ambiguas” (2).

Algunas creencias de los Testigos de Jehová constituyen un buen ejemplo de este simplismo. Por ejemplo, la de que todas las religiones (y todos los sistemas políticos) tienen un mismo origen maléfico. Sin más matices, y contra toda evidencia antropológica, histórica o lingüística afirman que al dispersarse por los cinco continentes las diversas comunidades lingüísticas de Babilonia, se llevaron consigo su religión, lo que explica las similitudes existentes entre las distintas religiones paganas del planeta.

El simplismo la tendencia a eliminar las complejidadeshace que el IGP, en su análisis de cualquier fenómeno, suela hallar una causa única. Le incomoda la idea de que puedan existir múltiples motivos, actuando en proporciones variables y desconocidas.

Nazismo.

“La mezcla de la sangre y el menoscabo del nivel racial que le es inherente constituyen la única y exclusiva razón del hundimiento de antiguas civilizaciones...” (31).

Grupos sectarios. TFP.

“Este enemigo terrible tiene un nombre: se llama Revolución. Su causa profunda es una explosión de orgullo y sensualidad que inspiró, no diríamos un sistema, sino toda una cadena de sistemas ideológicos” (15).

Sokagakkai.

“Al día siguiente, desde las diez de la mañana hasta las seis de la tarde y prácticamente sin pausa, siguió la tradición que había establecido Tsunesaburo Makiguchi: escuchó a los miembros locales y les orientó sobre la amplia variedad de problemas que le traían. Con sinceridad y misericordia, escuchó a la gente hablar de problemas de salud, de sufrimientos económicos, de complicaciones matrimoniales, de dudas en relación con la fe, y muchas cosas más. A todos les dijo que la causa de su sufrimiento era su karma, y que si tenían firme fe en el Budismo podrían transformar su karma y liberarse de tanta adversidad” (32).

Las cuestiones dudosas, o plagadas de matices, se resuelven habitualmente con un o un no tajantes, evitándose las soluciones intermedias.

Leninismo. Sendero Luminoso.

“- Entonces, ¿esos gobiernos democráticamente elegidos no representan al pueblo?

- Al pueblo lo representa quien ejecuta sus intereses. Todo lo demás es cuento” (7).

Siempre y nunca formarán parte del vocabulario de uso frecuente, más que a veces o quizá.

Utopía nacionalista. El contrato social.

“Además, estando formado el cuerpo soberano por los particulares, no tiene ni puede tener interés contrario al de ellos; por consiguiente, la soberanía no tiene necesidad de dar ninguna garantía a los súbditos, ya que es imposible que el cuerpo quiera perjudicar a todos sus miembros. Más adelante veremos que no puede dañar a ninguno en particular. El soberano, por la sola razón de serlo, es siempre lo que debe ser” (47).

El simplismo paranoide tiende casi siempre a deslindar dos campos opuestos y bien delimitados: el del bien y el del mal.

Grupos sectarios. Instituto Filosófico Hermético.

“De acuerdo a los parámetros trascendentales de la Naturaleza el bien absoluto para el ser humano es: Todo aquello que hace que el hombre despierte de la hipnosis ambiental, permitiéndole acceder a estados de conciencia progresivamente más elevados, que lo llevarán a una evolución vertical ascendente.
En contraposición, el mal es todo aquello que impide el despertar de la conciencia superior del hombre; todo lo que contribuye directa o indirectamente a mantenerlo hipnotizado, impidiéndole evolucionar o provocando su involución” (6).

Grupos sectarios. TFP.

En las reuniones denominadas “Ambientes, costumbres y civilizaciones” se enseña a los adeptos a distinguir lo divino de lo demoníaco, a través del análisis de fotografías.
Así, en la imagen del hechicero de una tribu africana, o en la de un cantante de rock, se pueden ver la incontinencia de los gestos, las peleas, los alaridos y la liberación de los instintos que alienta el demonio.
Hay que aprender a ver justo lo contrario en la foto de un macero inglés, limpio, digno, erguido, en completo dominio de su ser, o en una fotografía de los niños cantores de Viena, reflejo en la tierra del cielo (45).

Sus vaticinios también tienden al extremismo dicotómico y simplista; o la catástrofe o un futuro glorioso.

Grupos sectarios. TFP.

[...] la TFP despliega una gran pancarta, en su sede principal de Sâo Paulo, con la siguiente leyenda; "Con la Constituyente, Brasil llega a la encrucijada: ¿tomará el rumbo del desmoronamiento comunista o se elevará al auge de la grandeza cristiana?” (12).

Y, para los individuos, la felicidad absoluta o la completa perdición. Una verdad que en modo alguno puede ser contradicha.

Sokagakkai.

Ni una sola persona que no crea en el Budismo Verdadero puede hoy decirse feliz, aunque en su oscuridad pueda pensar que está contenta” (32).

La misma orientación a los extremos se pone de manifiesto a la hora de enjuiciar a las personas.

Personalidad paranoide.

“Tiende a ver a algunos como ‘completamente malos’ y pierde la capacidad de percibir cualquier cualidad positiva que la persona pueda tener” (58).

Hay que añadir que también suele hacer juicios sesgados en el sentido contrario. En ocasiones el IGP puede mostrarse injustificadamente favorable en su evaluación de los demás, idealizando y negándose a ver los aspectos negativos de una persona o sistema social.

Grupos sectarios. TFP.

“De hecho, la índole afectiva hispanoamericana, unida a una arraigada catolicidad, hizo que las relaciones sociales fuesen no sólo regidas por el sentido de justicia, sino también impregnadas de verdadero y generoso amor al prójimo. Lo que las izquierdas suelen llamar despectivamente paternalismo -al cual consideran uno de los ‘atrasos’ más intolerables de los países hispánicos- es en verdad una alta cualidad moral, fruto de lo que podríamos llamar instinto católico; el afecto recíproco transformado en principio unitivo de todas las clases. Por ese instinto los que son más se obligan a proteger a los que son menos; protección a la cual éstos corresponden con formas de dedicación que podrían compararse a un voluntario enfeudamiento. Ello explica que haya sido tan difícil promover en Hispanoamérica la lucha de clases; no sólo porque las clases altas eran admiradas y respetadas, sino porque además existía entre ellas y el pueblo toda una trama viva de vínculos personales marcados por una recíproca bienquerencia, que naturalmente engendra el deseo de colaboración y no de conflicto” (14).

El IPP realiza sus juicios de un modo rápido y en base a algunas circunstancias a las que concede una relevancia máxima, dejando de lado otros aspectos igualmente importantes que con toda probabilidad matizarían la sentencia final. Por ejemplo, las simpatías políticas de una persona pueden ser lo único que importa de ella y determinar sobremanera su futuro.

Leninismo maoísta.

“Quien tome partido por el pueblo revolucionario, es un revolucionario. Quien tome partido por el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, es un contrarrevolucionario” (40).

Así pues, la orientación dicotómica del pensamiento paranoide elimina las zonas intermedias y los tonos grises.

Personalidad paranoide. Millon (2004).

“[…] pensadores en blanco y negro” (41).

Delirio de persecuciones de Lasègue.

“Poco a poco la vaguedad se borra...” (38).

La aversión al relativismo no se limita a las cuestiones, por así decirlo, más ideológicas o susceptibles de polémica, sino que se extiende a cualquier problema.

Delirios.

“Hicimos cuatro grupos de pacientes; 13 (grupo S) con un diagnóstico de esquizofrenia, que estaban delirando pero también tenían otros síntomas, como alucinaciones, trastorno del pensamiento o alteración del funcionamiento, 14 pacientes (grupo P) diagnosticados de trastornos delirantes o paranoia, en los que el delirio era el síntoma único o prominente, 14 pacientes ansiosos de control (grupo A) y 13 controles normales (grupo N). Los grupos fueron controlados para el sexo, la edad y las puntuaciones en la Escala de Vocabulario de Mill Hill.
Los sujetos fueron invitados a participar en una tarea de razonamiento, en la que se les solicitó que hicieran un juicio respecto cuál de entre dos jarras, escondidas de la vista, era aquella de la que se estaban sacando unas cuentas, habiendo sido informado sobre la proporción de cuentas de un color particular en cada jarra. Los materiales de la tarea incluían dos conjuntos de dos tarros de mermelada, cada uno de ellos con cien cuentas, 85 de un color (por ejemplo, amarillo) y 15 de otro (por ejemplo, negro), y la proporción inversa en los otros dos tarros. La primera de las tareas consistía en decidir con seguridad, cuál de las dos jarras (ahora escondidas) se había elegido, sobre la base de poder ver cuentas sacadas de (y recolocadas en) uno de los dos tarros. Al sujeto se le mostraban tantos ítems de información como desease antes de alcanzar una decisión. En la segunda prueba, en la que no sólo estudiamos la formación de creencias sino su mantenimiento/cambio, se usaron tarros con cuentas de colores diferentes, pero en las mismas proporciones. En esta prueba, no se pedía a los sujetos que alcanzasen una decisión, sino que se les enseñaron cuentas un determinado número de veces, y se les pidió que en cada estadio diesen su estimación de la probabilidad de que se hubiese elegido una jarra en concreto. Al principio las exposiciones favorecen una hipótesis, pero después de diez exposiciones, momento en que casi todos los sujetos ya han alcanzado una cierta decisión, las cuentas, aparentemente todavía de la misma jarra, empiezan a favorecer la hipótesis contraria.
[...] En este estudio, un número considerable (41%) de los sujetos delirantes alcanzó una conclusión sobre la base de un solo ítem de información, comparado con sólo uno (4%) de los controles. También eran más rápidos que los controles en responder a una información nueva y potencialmente contradictoria” (24).

Del mismo modo que las bolas son, para los pacientes delirantes, o bien negras o bien amarillas (huyendo a toda prisa de la indefinición), todo el mundo, para el IGP, acaba situándose o en el campo del bien o en el campo del mal, para lo cual a menudo hay que simplificar forzosamente una realidad que siempre es más compleja y matizada.

Leninismo maoísta.

“Entre los blancos en los EEUU, sólo los reaccionarios círculos dominantes son los que oprimen a los negros. Ellos no representan en modo alguno a los obreros, los campesinos, los intelectuales revolucionarios y otras personalidades razonables que constituyen la aplastante mayoría de los blancos” (40).

Las situaciones intermedias, si las hay, son inestables y necesariamente se acaban decantando en uno u otro sentido.

Grupos sectarios. TFP.

“Un semi-contra-revolucionario’ muy opuesto a los paroxismos de la Revolución tiene un hijo menos contrario a éstos, un nieto indiferente y un bisnieto plenamente integrado en el flujo revolucionario” (15).

Pensamiento e intereses idiosincráticos

Paranoia.

[...] se ocupa con asuntos raros…” (36).

Delirio de reivindicación.

“En ciertos fanáticos o reformadores, los errores del juicio sólo se aplican a ideas abstractas, se formulan en teorías más o menos extrañas, producto de la imaginación o de los sueños” (52).

Factor QIV del test 16PF.

[...] excéntrico” (34).

También se dice de los sujetos con una alta puntuación en el factor QIV del test 16PF que se distinguen por su propensión a los intereses poco convencionales.

Y además, el pensamiento paranoide -incluso cuando se ocupa de asuntos normales- llega a unas conclusiones que parecen inaccesibles, extrañas y desprovistas de sentido común (el de la mayoría), resultando difícil entender el modo en que el IGP alcanza tales conclusiones.

Delirios.

“Jaspers (1959) vio el delirio como una visión pervertida de la realidad, mantenida de un modo incorregible, y que tenía las siguientes características:
(a) La absurdidad [...] son manifiestos para los demás” (53).

Personalidad paranoide.

“Los procesos de pensamiento y las experiencias perceptivas parecen extraños e idiosincráticos” (58).

Delirio de interpretación.

[...] razonamientos afectivos cuyo punto de partida -exacto- determina conclusiones paradójicas o quiméricas…” (52).

Delirio de persecuciones de Lasègue.

“Una vez en esta pendiente, la imaginación no se detiene; tras haber intentado vagas explicaciones, el alienado acaba por llegar a las interpretaciones más absurdas…” (38).

En el trabajo de Spero (54) en el que comparaba el test de Rorschach de 50 adeptos sectarios antes del tratamiento y al cabo de los seis meses del inicio de una terapia psicoanalítica, los ex adeptos evolucionaban desde un estado inicial en el que el porcentaje de respuestas F+ (forma positiva) era de apenas un 39’6% (extraordinariamente bajo con respecto a la normalidad) a un 76’4%, cambio que difícilmente puede atribuirse a la psicoterapia por sí misma. Es ésta la variable del test que de un modo más contundente se modificaba y regresaba a la normalidad. En el test de Rorschach las F+ son aquellas respuestas en las que la forma es captada correctamente, y una disminución del porcentaje de las mismas indica una alteración del pensamiento. Los adeptos, como muchos enfermos mentales, tienden a percibir las formas de un modo incorrecto aunque tras el abandono del grupo son capaces de duplicar el porcentaje de F+ y regresar a la normalidad en la que presuntamente se hallaban antes de incorporarse al grupo.

Más, en realidad, el criterio de corrección es meramente estadístico. Está correctamente percibida aquella forma que la mayoría reconoce como correctamente percibida y viceversa. Las respuestas F-, más que “equivocadas”, simplemente reflejan un modo de percibir la realidad distinto al común o mayoritario.

El mismo grado de alejamiento de los esquemas normales de pensamiento se puede apreciar en los discursos de los LP.

Grupos sectarios. Iglesia divina de salvación.

“Lo extraño no es que el Sr. Chen persuadiese a 150 miembros taiwaneses de la Iglesia divina de salvación para que se moviesen a Garland [Tejas] con la esperanza de ser aspirados por un platillo volador hecho de latas de hojalata” (57).

Incluso cuando las afirmaciones no son tan grotescas como ésta, resultan inesperadas y desconcertantes.

Grupos sectarios. TFP.

“Por lesionar gravemente el derecho de propiedad, la Reforma Agraria constituye una clara violación del séptimo y el décimo mandamientos de la Ley de Dios: No robar y No codiciar los bienes ajenos” (12).

Delirio místico. Caso clínico.

“Una de mis enfermas, mística sin ningún debilitamiento intelectual, que antaño había estado casada sin que nunca se rompiera el hielo de sus sentidos, que siempre sintió un profundo disgusto por el acto sexual, rechaza el misterio de la comunión, ya que la presencia real en el momento de la transubstanciación es para ella un fenómeno que recuerda el acto carnal” (19).

Leninismo. Sendero Luminoso.

“- Pero, ¿Tiene usted en cuenta que el presidente heredó una situación social, política, militar y económica verdaderamente catastrófica?
- Eso de la herencia es un concepto burgués...” (7).

Grupos sectarios. TFP.

“Hace dos décadas que España viene siendo bombardeada por la sonrisa engañosa de un falso ecumenismo. Escondiéndose por detrás de esta sonrisa, una terrible revolución cultural ha realizado, en un clima de aparente normalidad, la más completa destrucción de valores e instituciones desde que los moros invadieron nuestro suelo” (11).

La absurdidad del pensamiento paranoide facilita la hipertrofia de los característicos sesgos del IGP. Sus peculiares razonamientos y observaciones le permiten argumentar, justificar y agrandar su orgullo y sentimientos de superioridad, identificar y satanizar a los enemigos imaginarios, augurar catástrofes inminentes e inevitables, transformar en bondad su violencia autoritaria, etc. Veamos un ejemplo de cómo la superioridad se justifica del modo más inverosímil y falto de rigor.

Nazismo.

“... la organización del Estado ruso no era el resultado de la capacidad estatal-política de la esclavitud, sino, más que nada, un maravilloso ejemplo de la eficacia formativa del elemento germano sobre una raza inferior... Durante muchos siglos Rusia vivió de este núcleo germano de sus clases altas. Este núcleo hoy prácticamente se puede decir que está eliminado y apagado casi por completo. En su lugar está el judío...” (60).

Nazismo.

“Resulta muy importante para el futuro que los alemanes no se mezclen con los polacos, de forma que la nueva sangre germánica no sea transmitida a la clase dirigente polaca. Himmler tiene razón cuando afirma que los generales polacos que verdaderamente ofrecieron una resistencia seria en 1939 eran por así decirlo, de ascendencia exclusivamente alemana. Es un hecho demostrado que son precisamente los mejores elementos de nuestra raza los que, perdiendo la consciencia de su origen, se agregan a la clase dirigente del país que les ha acogido...” (30).

El sesgo de la enemistad lleva, por ejemplo, a atribuir a los enemigos unas maniobras que el sentido común ve como imposibles.

Grupos sectarios. TFP.

“La metamorfosis del comunismo contemporáneo, que incluye el autodesmantelamiento de los Estados comunistas, se destina a dar lugar a formas más radicales, preanárquicas, de colectivismo. Es el pasaje del Estado comunista al comunismo sin Estado, al llamado socialismo autogestionario. Este, a su vez, se inspira en la tribu primitiva, en el buen salvaje de Rousseau o el admirable iroqués de Engels. Y la revolución cultural en curso en Occidente, por ejemplo la que promueve el PSOE en España, tiende de modo más o menos declarado para esta meta neo-tribal” (13).

Psicosis agudas.

“Acusó a su mujer de tener relaciones extramaritales con su padre y con su hermano” (9).

El catastrofismo extremo se pone de manifiesto en interpretaciones de la realidad completamente distorsionadas.

Grupúsculo sectario-leninista. SLA.

“Zoya, aislada en su propio mundo de fantasía, describía con gran detalle lo contentos que estarían los pobres al recibir comida gratis en los supermercados capitalistas, pagado por los Hearst [...]
‘Por supuesto que acudirán para obtener comida -dijo Zoya- el pueblo necesita la comida, están muriendo de hambre” (29).

Y es quizá en las proyecciones mesiánicas donde la falta de contacto con la realidad se puede desplegar con menos trabas. Si por algo se distinguen los proyectos mesiánicos de los IGP es, precisamente, por su falta de realismo. Son planes que el sentido común (el de la mayoría) descarta por impracticables.

Grupo sectario no especificado.

“Cuando comencé a contarle los problemas de mi familia, me largué a llorar y él me consoló abrazándome y diciéndome que no me preocupara que alguna solución iba a encontrar. Fue allí donde me habló por primera vez de ‘La Familia’.
Desde ese día, cada vez que nos encontrábamos me hablaba de que estaba detrás de un proyecto que consistía en crear una familia del futuro.
Su teoría se basaba en que el ritmo de vida que tenía la sociedad actual, imposibilitaba el desarrollo de una verdadera familia, por las múltiples ocupaciones que debía realizar un padre con dos o tres trabajos, y por lo tanto casi no estaba en el hogar.
A esto le sumaba que la mayoría de los padres no tenían una verdadera vocación hacia la paternidad y que se veían empujados, por la venida de los hijos a ella, sin que fuera este su verdadero deseo y sin ningún conocimiento, produciendo más daño que bien, a sus mismos hijos.
Por otro lado existen algunos pocos -decía-, que realmente sienten dentro de ellos la necesidad de ser padres y tienen una formación y un conocimiento verdadero para lograrlo y que, de alguna manera, podían relevar a los primeros de una obligación impuesta.
Su respuesta a esta situación era crear una especie de superfamilia’, donde una pareja capacitada cumpliera los roles de padre y madre, teniendo como hijos a todos aquellos jóvenes que en sus propios hogares tenían padres que no ejercían como tales.
De esta manera, los obligados a la fuerza a ser padres se liberarían de unos hijos que no quieren, pero que por condicionamiento de tipo cultural, no se atreven a decirlo; y por otro lado se le daría a los hijos de estos hogares, la posibilidad de pertenecer a una verdadera familia que lo quiera, lo proteja y potencie sus capacidades como persona... De ahí el nombre de La Familia, con mayúscula, que daba a su proyecto.
Aunque parezca mentira, en ese momento le encontré lógica al razonamiento y empecé a observar más atentamente las actitudes de mis padres, que lo confirmaban” (5).

También los inventos del IP desafían las limitaciones que impone el sentido común.

Paranoia.

[...] construye una máquina de movimiento perpetuo o un dirigible” (36).

Por su parte, las justificaciones del maltrato infligido por algunos líderes sectarios rozan el ridículo y sólo se pueden tomar en serio por alguien cuyo modo de razonar se halla bastante distorsionado.

Grupos sectarios. Baba y su Familia.

Baba nos está enseñando una lección’. Esta es la explicación última defensiva con la que Baba y los miembros de la Familia podían justificar cualquier acto de crueldad, maltrato sexual o inconsistencia grotesca. Las explicaciones iban siempre unidas a los preceptos centrales del grupo. Así, una mujer que había sufrido abusos sexuales por parte de Baba se estaba aferrando en exceso a su virginidad, el derroche con el jacuzzi pretendía enseñar el desprendimiento con el dinero. Una vez que la noción de entrega a Baba llegó a ser un fin espiritual, cualquier maltrato, particularmente si no tenía causa, contenía en sí mismo su propia explicación, ‘está enseñándonos a entregarnos” (18).

Paralogia

Personalidad paranoide. Millon (2004).

“[…] Gradualmente, una serie de hechos sin conexión se van entrelazando en un tejido que revela las aristas de una oscura conspiración” (41).

Perseguidos-perseguidores.

[...] una gran facilidad de palabra. Hablan mucho y con elocuencia, discuten con una gran variedad de argumentos [...] entran en grandes desarrollos para exponer los hechos y justificar sus quejas y acusaciones contra sus enemigos y perseguidores. A menudo disponen de una argumentación muy compacta y sorprenden a los interlocutores por el lujo de pruebas que parecen aportar para apoyar todas sus afirmaciones” (44).

En sus distintas variedades, las folies raisonnantes se distinguieron del delirio de persecuciones de Lasègue por el uso intensivo de la argumentación lógica, del razonamiento (como su nombre indica). Pero pronto se haría evidente que se trata en realidad de una lógica distinta, cuya presencia se atisba, aún sin poderse concretar en qué consiste exactamente.

Paralogia es un término utilizado por algunos autores clásicos, especialmente franceses, que hoy ha desaparecido del vocabulario psiquiátrico habitual, habiendo sido sustituido por expresiones como “ilogicalidad” (3).

Querulantes. Caso clínico.

“Nos recuerda haber observado en Ville-Evrard uno de esos enfermos, antiguo presidente de un tribunal de Argelia, que era capaz de reducir al silencio con una argumentación jurídica desbordante al más sabio de los juristas: varias veces pudimos comprobarlo. El poder de convicción de estos enfermos es tal que, incluso con el espíritu prevenido, se siente que existe una fisura en su razonamiento, pero no se descubre el punto débil …” (19).

Así pues, el IP utiliza una lógica distinta a la corriente, una lógica que habitualmente el clínico detecta con prontitud y con la que el IP llega a sus insólitas conclusiones. Por ejemplo:

Paranoia. Caso Aimée.

“En marzo de 192... da a luz a una niña que nace muerta. El diagnóstico es de asfixia por vuelta de cordón. Se produce una gran conmoción en la paciente. Imputa la desgracia a sus enemigos; repentinamente parece concentrar toda la responsabilidad en una mujer que durante tres años ha sido su mejor amiga. Trabajando en un pueblo alejado, telefoneó poco después del parto para recibir noticias. Eso le pareció extraño a Aimée; la cristalización hostil parece remontarse a ese momento” (37).

La diferencia más evidente entre la lógica paranoide y la común estriba, quizá, en lo siguiente: el IP transforma en evidencias incontestables lo que no son más que posibilidades. No afirma “A puede significar que B”, sino “A significa B”. Y punto; no hay nada más que hablar ni que indagar.

Celosos.

[...] es el caso de la mujer citada por Dumas, quien, celosa de una española, encuentra a su marido fumando un puro español y le maltrata inmediatamente en plena calle.
La interpretación errónea es evidente, ya que nada autoriza a esa mujer celosa a establecer una relación de causa-efecto entre la nacionalidad de su supuesta rival y el origen de un puro: un razonamiento afectivo, que ha prescindido de todas las objeciones racionales, ha conducido a este error de lógica(19).

Delirio de reivindicación.

“Cuando se les concede un indulto, es una prueba más de que están en su derecho, de que se les teme, y continúan su campaña” (52).

Estas dos citas nos revelan cómo una relación de causalidad posible, una entre tantas, es transformada por el IP en una relación de causalidad incuestionable. Además, esa posibilidad que el IP transforma en obviedad a menudo se nos antoja, a primera vista, poco plausible. Es decir, que el IP no opta por la posibilidad que parece más natural o sencilla.

Grupúsculo sectario-leninista. SLA.

“Cin también me informó de que los periódicos habían estimado que el programa de alimentos solicitado por el SLA costaría alrededor de los cuatrocientos millones de dólares y que mi padre había anunciado en televisión que no tenía la manera de poder pagar cuatrocientos millones de dólares por mi liberación. Y mi madre se había colocado a su lado frente a todas las cámaras de televisión con un vestido negro. Eso significaba, dijo Cin, que ya estaba de luto. Preferirían verme muerta antes que ceder ningún dinero o su poder, proclamó Cin” (29).

Por otro lado, esta preferencia por las explicaciones poco probables viene orientada, las más de las veces, aunque no siempre, por dos fuerzas motrices subyacentes: el orgullo y el perjuicio.

Grupo sectario no especificado.

“En una secta de meditación oriental, una mujer tuvo un hijo sin la ayuda de ningún tipo de profesional médico, y el niño tardó unos minutos en respirar. El guru del grupo, que la atendió durante el parto, consiguió tras varios intentos que el niño respirara. Los miembros del grupo ahora están convencidos de que el guru tiene una milagrosa capacidad curativa, y el niño –que es retrasado mental es visto como una prueba del amor del guru, en lugar del resultado de su desprecio por la atención médica adecuada” (55).

Grupúsculo sectario-leninista. SLA.

“¿Qué tenía el SLA contra Foster [entonces un conocido dirigente progresista negro]?
‘Era un cerdo’, replicó. ‘El pueblo le odiaba. Quería dar una tarjeta de identificación a todos los niños de los colegios de Oakland, para seleccionar a los potencialmente violentos y mandarlos a la cárcel y reprogramarlos. Eso es lo que hizo Hitler. Y ese sería el principio de los campos de concentración en la Amerikkka fascista.
Los miembros del SLA habían asistido a las reuniones del Consejo de la Ciudad en Oakland para seguir el progreso de las propuestas de Marcus Foster para detener la violencia en los colegios de Oakland. Me dijo que el SLA había llegado a la conclusión de que el único modo de detener su programa de identificación era matarle. Fahizah me insistió en que el SLA sabía que Foster era un agente de la Agencia Central de Inteligencia, y Robert Blackburn, su asistente, también era un agente de la CIA cuya verdadera misión era la de servirle de guardaespaldas. ¿Acaso no llevaba siembre Blackburn una valija diplomática?. Bien, dijo, dentro de la valija diplomática tenía un subfusil. Lo que es más, cuando dispararon a Foster y Blackburn, ¿acaso Blackburn no se había agazapado inmediatamente e intentado escapar siguiendo un patrón en zigzag? ¿Es que eso no demostraba que le había entrenado la CIA?(29).

Para argumentar sus afirmaciones el pensamiento paranoide sabe forzar la lógica de tal modo que, desde cualquier punto de partida, es capaz de corroborar sus ideas preestablecidas.

Reformadores.

“[Refiriéndose a las características “premórbidas” de estos sujetos] el razonamiento casi exclusivamente afectivo que condiciona los elementos del conocimiento según el fin a alcanzar y no según su relatividad normal” (19).

Así, si se trata de sostener la noción de que los judíos son perversos, el pensamiento paranoide sabrá ver en sus actos la perversidad que les es innata, hagan lo que hagan.

“Como bien dice Sartre, el antisemitismo es una pasión, pero ningún antisemita admitirá que procede sino por razones. No obstante, y violando el principio de contradicción, fundamento de la lógica aristotélica, el antisemita dirá sucesivamente -y aun simultáneamente- que el judío es banquero y bolchevique, avaro y dispendioso, limitado a su ghetto y metido en todas partes. Es claro que en esas condiciones el judío no tiene escapatoria: Cualquier cosa que diga, haga, o piense caerá en la jurisdicción del antisemitismo; tanto le valdrá ser generoso como mezquino, sucio como limpio, elegante como desaliñado, tímido como audaz, religioso como ateo. Esta lógica del antisemita es de hierro; si un ario triunfa en los negocios, será alabado y puesto como ejemplo de tenacidad; pero si es judío, será señalado como expresión de la codicia. Si un ario es inteligente y tiene éxito en los estudios, será tenido por modelo de hombre superior; pero si es judío, el antisemita se apresurará a demostrar cómo es típico de la raza el alejamiento de las nobles faenas agrícola-ganaderas; y si se ha quedado con sus padres en alguna colonia de Entre Ríos, nos dirá que, a pesar de toda su ambición, la incapacidad atávica le ha impedido superar su condición de agricultor, lo que prueba que los judíos no son tan inteligentes como pretenden. Si un judío como Haber contribuye a la ciencia militar alemana, el antisemita nos argumentará que, como siempre, la inteligencia israelita está al servicio de la destrucción; pero si Haber se hubiese limitado a aplicar una fórmula aria, habría argüido que una vez más la mentalidad judaica mostraba ser meramente analítica. Si el judío no va a la guerra, aunque sea por razones físicas, lo señalará como cobarde o emboscado; pero si va, encontrará la fórmula de denunciar su torpe pretensión de combatir bajo los pliegues del pabellón nacional. Y Dios lo libre de morir como un héroe, porque sólo probará que es capaz de llegar a los peores extremos con tal de infiltrarse en una patria que no le pertenece.
No hay nada que hacer: el antisemitismo es de tal naturaleza que se alimenta de cualquier manera. El judío está en una situación tal que cualquier cosa que haga o diga o se diga de él, favorable o desfavorable, sirve en última instancia para avivar el sagrado fuego del antisemitismo. Y si uno no se ocupa del problema, el antisemita dirá que es porque son indefendibles; mas si se ocupa, afirmará que algo debe haber en la raza para que constantemente sea menester su defensa.
No obstante, el antisemita se niega a admitir que es juguete de una pasión; cree, quiere creer o quiere hacernos creer que procede racionalmente, a base de un análisis crítico, mediante observación y experiencia de la vida, científicamente.
El prestigio de la razón y de la ciencia es tan grande en nuestro tiempo que hasta se invocan para cometer las más grandes locuras. Ahora bien: cuando un hombre de ciencia encuentra un líquido que se dilata al congelarse, no dirá que los líquidos se dilatan al congelarse; mientras que cuando una antisemita tropieza con un judío cobarde proclama, de inmediato, que los judíos son cobardes” (50).

Pero la paralogia no sirve únicamente para satanizar, sino que permite salvar todas las contradicciones y ver como buenos, coherentes o bienintencionados a los propios líderes o a quienes el IP considera miembros de su mismo grupo, incluso contra toda evidencia.

Movimientos mesiánicos. Sabbetai Zeví (siglo XVII).

“El sultán le da un trágico ultimátum: si Sabbetai Zeví no se convierte de inmediato al islam, le cortarán la cabeza. Se trata de una escena penosa, terrible, en la que el rey de los judíos, contra toda expectativa, acepta… convertirse en musulmán.
El sultán, magnánimo, lo bautiza en seguida con el nombre de Asís Mehmed Efendi y le confía el cargo de ‘guardián de las puertas de palacio’, es decir, de conserje real, con un salario diario de 150 aspros. Unos días más tarde, envía a buscar a su mujer, la cual también claudica. Sarah se convierte en Fátima Cadina.
¿Por qué esta escandalosa conversión? Miles de líneas han sido dedicadas ya al increíble acontecimiento. Algunos consideran simplemente que Zeví no estaba a la altura de sus pretensiones y que dio muestras de cobardía. Otros creen que quiso evitarle a la comunidad judía una sangrienta represión. Sin embargo, para los sabbetianos más fanáticos, aquellos que seguirán a su Salvador hasta el final, la apostasía tiene un sentido misterioso y mesiánico. Evocando los debates de la época, Gershom Scholem habla de un ‘descenso necesario a las tinieblas’. El mesías debe envilecerse, debe descender a lo más bajo, para recuperar allí los destellos divinos y adelantar la redención. Su apostasía se sitúa en el culto a la trasgresión. Plantea como principio que la misión del mesías consiste en cargarse con todos los males para descargar al universo” (10).

No es de extrañar que, con gran frecuencia, los argumentos parezcan un tanto rebuscados. El ingenio no siempre es capaz de trazar explicaciones simples.

Grupos sectarios. TFP.

“Otra objeción a nuestro trabajo podría venir del hecho de que ciertas sectas protestantes son de una austeridad que raya en lo exagerado. ¿Cómo, pues, explicar todo el protestantismo como una explosión del deseo de gozar la vida?
Aún aquí, la objeción no es difícil de resolver. Al penetrar en ciertos ambientes, la Revolución encontró muy vivaz el amor a la austeridad. Así, se formó un ‘coágulo’. Y, si bien que ella haya conseguido ahí en materia de orgullo todos los triunfos, no alcanzó éxitos similares en materia de sensualidad. En tales ambientes, se goza la vida por medio de los discretos deleites del orgullo, y no por las groseras delicias de la carne” (15).

Interpretación de los textos

Esta lógica sui generis que conduce siempre a un fin predeterminado no se aplica únicamente a la interpretación de los hechos actuales o pasados, como veíamos en los ejemplos anteriores, sino también a la interpretación de los escritos, cuyo sentido sufre las más asombrosas desvirtuaciones.

Falangismo.

[...] en manos de Julià Andreu, el alegato de Quevedo contra la tiranía se transforma en la siguiente lección:
El contenido doctrinal del Marco Bruto de Quevedo -que es la tesis y misión de la Falange- advierte que todos los grandes problemas de nuestra vida deben plantearse y resolverse de acuerdo con un criterio estrictamente español, fanáticamente español” (49).

Nazismo.

“... También será necesario... que todos los textos evidentemente desfigurados y supersticiosos del Nuevo Testamento sean alejados y que se renuncie principalmente a la teología de misericordia e inferioridad del rabino Pablo... Si nosotros extraemos del Evangelio lo que nos habla a nuestros corazones alemanes, entonces resalta clara y brillantemente lo esencial del dogma de Jesús, lo que está completamente de acuerdo con las exigencias del nacionalsocialismo, y de ello podemos estar orgullosos” (60).

La paralogia del IPP resulta particularmente fecunda al interpretar antiguas profecías, de tal modo que siempre se hacen visibles en el entorno las grandes señales otrora anunciadas.

Paranoia. Caso clínico.

Un paciente siente que Dios le dota de una capacidad especial para interpretar la Biblia. Concretamente ahora se estarían produciendo las señales que anuncian el Apocalipsis. ‘Unificación de países’, es la Unión Europea, la moderna versión del antiguo Imperio Romano. ‘Metal y barro’... países que están unificados pero no unificados culturalmente...

Idiotización

Ya hemos hecho mención en más de una ocasión al trabajo de Spero (54) en que se comparaban los tests de individuos recién salidos de grupos sectarios o que estaban iniciando el alejamiento de los mismos, y comenzaban un tratamiento psicoanalítico con el autor, con los tests de esos mismos pacientes transcurridos seis meses desde el inicio de la terapia.

Pues bien, un hallazgo sorprendente e inesperado fue que los resultados de los cocientes de inteligencia verbal y manipulativa mejoraron significativamente en ese lapso de tiempo. También lo hizo el número total de respuestas en el test de Rorschach (R), un indicador inespecífico de lo que podríamos denominar “grado de utilización de la inteligencia”.

Variable Media pre tratamiento Media a los seis meses

CI verbal 113’9 118’1

CI manipulativo 102’4 118’8

R 15’2 22’18

Pese a tratarse de un descubrimiento anecdótico, no corroborado por otros estudios similares (que, hasta donde yo sé, no se han realizado), los datos sugieren la posibilidad de que el sectarismo pudiera cursar con una disminución leve y reversible de la inteligencia. De hecho es algo que no debería resultar tan sorprendente; los padres y familiares de adeptos cuentan una y otra vez cómo observan una afectación notable de la capacidad reflexiva, un pensamiento estereotipado, falto de creatividad, etc.

Si este hipotético bloqueo intelectual de los sectarios se debiera a su paranoidización, cabría esperar que se produjera también en los IP y en los integrantes de SP.

Respecto a los primeros, la observación clínica permite apreciar que aunque pueden ser extraordinariamente eficaces y brillantes en lo relativo a su limitado campo de intereses y ambiciones, son a menudo individuos bastante inútiles y carentes de sentido práctico para todo lo demás. Algo parecido sostienen los tests psicométricos.

Factor QIV del test 16PF.

[...] se muestra indiferente, aunque no necesariamente desconocedor de los aspectos prácticos” (34).

Una posible explicación de la afectación intelectual podría residir en la pérdida de interés por todo aquello que se sale del reducido repertorio de las ideas que les obsesionan.

Delirio de reivindicación.

“El delirio de reivindicación puede ser definido como una psicosis sistematizada crónica caracterizada por el predominio exclusivo de una idea fija que se impone al espíritu de una manera obsesiva...” (52).

Reformadores

“Pero el ideal de justicia, la sed de equidad que atormenta a estos cerebros inquietos no deja lugar para ninguna otra pasión [o interés]…” (19).

Todo el esfuerzo memorístico y reflexivo del IP tiende a girar en torno a su idea fija lo que puede transmitir una imagen de erudición o rigor intelectual.

Delirio de reivindicación.

“El pleitista, que ha adquirido primitivamente su condición y la ha apoyado sobre un sólido manojo de pruebas...” (52).

Querulantes.

“La comprensión y memoria de la persona querulante aparecen al principio como conservadas; uno a menudo queda sorprendido por su precisión en recitar de memoria, al pie de la letra, documentos oficiales voluminosos, exámenes judiciales y pasajes de la ley” (36).

Pero lo cierto es que incluso en lo relativo a su campo concreto de intereses, la comprensión del fondo de los asuntos se halla marcadamente distorsionada.

Querulantes.

“El querulante llega a ser ‘hipercompetente’ con la letra de la ley, pero no puede comprender su espíritu” (39).

Reformadores.

“[Refiriéndose a las características “premórbidas” de estos sujetos] la erudición más aparente que real hecha de adquisiciones recientes y mal coordinadas” (19).

Paranoia.

“Con una observación más concienzuda, de todos modos, a menudo se comprueba que el paciente no entendía el significado de sus afirmaciones e interpreta las frases más claras de un modo bastante peculiar, incluso invirtiendo su sentido” (36).

Que las sociedades totalitarias pudieran producir una ligera idiotización reversible de sus súbditos fanatizados es una posibilidad que no podemos descartar por completo por más que se nos antoje inverosímil.

Falsificación de la memoria

Paranoia.

“Me parece que nos encontramos ante un trastorno bastante raro que a veces juega un cierto papel en el origen de los delirios, es decir, el falseamiento de la memoria. Cuando examina sus experiencias pasadas los ojos del paciente están abiertos. Percibe ahora claramente muchos detalles que anteriormente no había notado en absoluto y ahora le parecen de la mayor importancia. Sus memoria, así lo piensa, se ha reforzado considerablemente de manera que su vida entera se le muestra como un libro abierto. Recuerda exactamente cómo, siendo niño, fue arrebatado de sus padres genuinos en un hermoso castillo…” (36).

La distorsión de los recuerdos, con toda seguridad, juega un importante papel en los celos, en el rencor, en la culpa que inducen los grupos sectarios, etc. Sabemos ya que el proceso de reeducación maoísta llevaba a muchos a reconocer su participación pasada en actividades contrarrevolucionarias, y a arrepentirse de su propia maldad. Probablemente también juegue un papel en la tergiversación que realizan los adeptos de su vida presectaria, siempre desgraciada e infeliz.

Estilo lingüístico

Incluyo en este capítulo sobre el estilo cognitivo una breve mención al estilo lingüístico, pues la conducta paranoide se traduce también en una particular forma de expresarse, en la que se pueden destacar tres rasgos distintivos: grandilocuencia, rotundidad y afectación.

Personalidad paranoide.

[...] grandilocuentes...” (1).

Querulantes.

“Los rasgos premórbidos del trastorno delirante litigante-querulante incluyen [...] una forma de expresarse pomposa” (39).

Un forma de expresarse que también se pone de manifiesto en los escritos.

Querulantes.

“Los escritos son característicos; utilizan fórmulas enfáticas y ampulosas, injurias, difamaciones; son abundantes y prolijos, se repiten frecuentemente como si las expresiones tuvieran un carácter definitivo. Algunas palabras se subrayan dos o tres veces, a menudo el enfermo se sirve de tintas de dos o tres colores para golpear más vivamente el espíritu de sus lectores” (19).

Paranoia.

“Ya en su aspecto formal, en los subrayados, exclamaciones, interrogaciones y citas, en el énfasis en algunos pasajes de lenguaje contundente mediante una escritura distinta o la utilización de tinta de color, además de los contenidos monótonos, circunstanciales y largamente desarrollados, estos documentos suelen revelar su origen patológico” (36).

Y así,

Leninismo maoísta.

“Miles y miles de mártires han ofrendado heroicamente su vida en aras de los intereses del pueblo. ¡Mantengamos en alto su bandera y avancemos por el camino teñido con su sangre!” (40).

Mesianismos anabaptistas. Thomas Müntzer (siglo XVI).

“Gran parte de la población se subleva, pero en vano. Müntzer toma el camino de Bohemia y publica un manifiesto de una violencia extrema, que llama a la formación de una Iglesia de los Elegidos: ‘El Tiempo de la siega ha llegado y Dios me ha contratado para su siega. He afilado mi hoz, pues mis pensamientos están dirigidos hacia la verdad, y mis labios, mis manos, mi piel, mis cabellos, mi alma, mi cuerpo y mi vida maldicen a los descreídos’. Lo menos que se puede decir es que el personaje está inflamado” (10).

Nacionalismo.

“Hay que decir con la mayor firmeza: ‘¡La guerra es el único remedio para las naciones enfermas!’ En cuanto el Estado clama: ‘¡Mi existencia y yo mismo estamos en peligro!’, todo egoísmo social ha de dejarse de lado y todo odio partidista ha de acallarse. El individuo debe olvidar su ego y sentirse miembro de un todo [...] Precisamente en eso radica la grandeza de la guerra, en que el pequeño hombre desaparece por completo ante el grandioso concepto de Estado” (27).

Una segunda característica de las afirmaciones del IP es que son contundentes, categóricas, drásticas.

Leninismo maoísta.

“El sistema socialista terminará por reemplazar al sistema capitalista; ésta es una ley objetiva, independiente de la voluntad del hombre (40).

Utopía nacionalista. El contrato social.

“La juventud no es la infancia. Hay en las naciones, como en los hombres, un período de juventud, o si se quiere de madurez, que es preciso esperar antes de someterlas a la ley; pero ese período de madurez, en un pueblo, no es siempre fácil de reconocer, y si se le anticipa, la labor es inútil. Pueblos hay que son susceptibles de disciplina al nacer; otros que no lo son ni al cabo de diez siglos. Los rusos no serán verdaderamente civilizados porque lo fueron demasiado pronto. Pedro el Grande tenía el genio imitativo, no el verdadero genio, que consiste en crear y realizar todo de la nada. Hizo algunas cosas buenas: la mayor parte fueron extemporáneas. Vio a su pueblo sumido en la barbarie, pero no vio que no estaba en el estado de madurez requerido, y quiso civilizarlo, cuando lo que había que hacer era aguerrirlo. Quiso hacer un pueblo de alemanes o ingleses, cuando debió empezar por hacerlo de rusos, e impidió que sus súbditos fuesen jamás lo que estaban llamados a ser por haberles persuadido de que tenían el grado de civilización de que aún carecían, a la manera del preceptor que forma su discípulo para que brille en su infancia y se eclipse después para siempre. El imperio ruso querrá subjuzgar a Europa y será subjuzgado. Los tártaros, sus vasallos, se convertirán en sus dueños y en los nuestros: esta revolución me resulta infalible. Todos los reyes de Europa se preocupan por acelerarla” (47).

Nazismo

“Los verdaderos insurrectos no aparecen en el estrado más que como testigos...

En su declaración preliminar ante el tribunal, que dura cuatro horas, afirma:

‘Asumo toda la responsabilidad pero declaro que no soy un criminal; que no me siento criminal. No puedo confesarme culpable, pero hago profesión del hecho. ¡No hay alta traición posible contra los traidores de 1918!” (60).

Con cierta frecuencia, el IPP utiliza un vocabulario afectado, excesivamente culto, técnico o propio de una jerga profesional.

Folie à deux. Caso clínico.

“Se vio en ambas un habla coherente y prolija con términos técnicos pedagógicos muy abundantes, pues ambas habían obtenido el título de magisterio y algunos amaneramientos” (23).

Esta peculiaridad, le puede dar un aire de seriedad, y credibilidad o, muy al contrario, dejarle fuera de lugar. Algunos IPP intentan utilizar una terminología médica precisa.

Paranoia. Caso clínico.

- Quiero que me hagan un análisis porque tengo miedo de que esto me lleve a la defunción.

Paranoia. Caso clínico.

- Es para corroborar si existe presencia de agentes nocivos... no es un hecho que me satisfaga el sufrir envenenamiento....

Otros utilizan el mismo tipo de lenguaje en el ámbito jurídico.

Querulantes. Caso clínico.

- Siguiendo los consejos de mi letrado, interpuse una querella criminal...

En el fondo, se trata de dar a toda costa una buena imagen.

Carácter paranoico. Caso clínico.

[...] que nos dice: ‘Bien notará usted, caballero, por la forma en que me expreso, que no soy en absoluto ininteligente” (25).

Pero se trata también de lograr una comunicación estrictamente técnica, en la que cualquier elemento emocional o personal quede completamente al margen.

Querulantes. Caso clínico.

“Sé de una persona cuya vida gira alrededor de los juicios que ha imprimido, a su costa, un resumen de 11 páginas de las 42 acciones legales en un caso de disputa por la custodia. En el documento impreso habla de sí mismo en tercera persona y de un modo legalista (‘el acusado’), tal como describió Kraepelin” (48).

Convicción y revelación

La seguridad absoluta con la que el IPP pontifica no siempre se debe atribuir a sus certeros razonamientos, dado que, en otras ocasiones, la verdad le ha sido revelada, mostrada o desvelada. Sabe lo que sabe porque lo ha visto, lo cual conlleva un grado de certitud que supera al de cualquier deducción reflexiva.

Grupos sectarios. Niños de Dios.

“Mientras me sentaba allí escuchándole, la ruidosa música y gentío parecían desvanecerse en el ambiente. Lo único que oía era su voz, lo único que sentía era esa fortaleza que crecía dentro de mí ahí mismo en plena discoteca, y por primera vez en 25 años, ¡hallé la Verdad!” (22).

Se produce un clima particularmente propicio a la producción de experiencias de revelación en aquellos grupos que sostienen la creencia de que ellos y sólo ellos son los únicos y verdaderos depositarios de la revelación.

Grupos sectarios. Testigos de Jehová.

“Los misterios encerrados en el libro de Apocalipsis o Revelación han desconcertado por mucho tiempo a los estudiantes sinceros de la Biblia. Al debido tiempo de Dios se darían a conocer aquellos secretos, pero ¿cómo, cuándo, y a quienes? Solo el espíritu de Dios podía dar a conocer el significado a medida que se acercara el tiempo señalado. (Revelación 1:3) Aquellos secretos sagrados serían revelados a los esclavos celosos de Dios en la Tierra...[es decir, a los Testigos de Jehová]” (4).

Las revelaciones se producen de tres modos distintos.

Apariciones

Un ser (casi siempre de ultratumba) se hace visible y hace partícipe al IPP de determinados conocimientos. En la clínica, las experiencias alucinatorias de este tipo son habituales únicamente en los pacientes con delirios místicos, mientras que en otros trastornos delirantes solamente se asocian a las descompensaciones agudas. En cambio, en el universo de los cultos de crisis y movimientos sectarios, y especialmente entre los líderes, constituyen una experiencia extraordinariamente común.

Las alucinaciones visuales y auditivas de los IP se diferencian de las de los esquizofrénicos en que en éstos suelen ser exclusivamente auditivas, y situadas “en el campo interno”, mientras que las apariciones de los IP se sitúan frente a ellos mismos y en el “espacio externo”. Existe igualmente una diferencia en los contenidos de lo oído, de modo que mientras que las voces de los esquizofrénicos insultan o dan órdenes, las apariciones de los IP se asocian a la transmisión de un gran mensaje, de una verdad.

Inspiraciones

El IPP nota que determinada ocurrencia, reflexión o imagen mental que tiene en un momento dado no es, en realidad, un producto de su mente, sino que le ha sido transmitido por otro ser. También puede tratarse de un sueño.

En el pentecostalismo (seguido por decenas de millones de personas) las inspiraciones proféticas constituyen una experiencia cotidiana. Cuando éstas no se producen y hay que tomar decisiones trascendentes o resolver dudas doctrinales, los líderes de las congregaciones pueden forzar su don profético mediante la oración y el ayuno, practicados intensivamente durante algunos días, y recibir inspiraciones divinas orientadoras respecto a cómo actuar o esclarecedoras de la correcta interpretación de la Biblia (también los antiguos indios de las praderas se aislaban en parajes solitarios y ayunaban –y se mortificaban- para que un espíritu con forma de animal se les apareciera y les revelara la elaboración de una bolsa-medicina, o una canción, o la imagen que deberían pintar en su tipi…).

Es también por inspiración divina que se produce la glosolalia, o don de lenguas, que permite a algunos pentecostalistas hablar en idiomas desconocidos (se supone que se trata de lenguas muertas) mientras que otros tienen el don de saber traducir sus vocalizaciones. La tarea de la inspiración, en este caso, se reparte entre un receptor y un intérprete.

Iluminación

Grupos sectarios. Moonies.

“Después de varios días de oración, recibí lo que yo supuse que era una 'señal'. Incapaz de concentrarme en mis tareas estudiantiles, estaba sentado en el borde de mi cama. Me incliné para recoger uno de mis libros de filosofía y, al abrirlo al azar, leí un párrafo que decía que la historia pasa por determinados ciclos que ayudan a los seres humanos en su evolución hacia un plano superior. En aquel momento, creí que había tenido una experiencia espiritual. ¿Cómo era posible que hubiese abierto el libro precisamente donde estaba este párrafo? Pensé que Dios me indicaba que prestase atención a las conferencias del señor Miller. Sentía que debía volver y aprender más sobre ese movimiento” (28).

El contenido de la verdad puede no haber sido enunciado por ninguna aparición, ni puesto en la mente del IPP por ningún ser superior. En esta última cita, el adepto “ve” por sí mismo que determinada circunstancia no es resultado del azar sino de una intervención divina.

Por algún motivo que nada tiene que ver con la fortaleza de los argumentos, algo hace que el IPP le atribuya a su ocurrencia una carga de veracidad incuestionable. Normalmente ese algo es una intensa reacción emocional, de tipo eufórico o extático.

Sokagakkai.

“Yamamoto sintió de pronto que esta ceremonia era distinta de todas las demás en que hubiese participado. En su mente parecía surgir algo radiante. Y entonces supo de qué se trataba: era la iluminación ante la verdad de que el Sutra del Loto en sí enseña a una persona cómo ser un buen luchador” (32).

Más adelante, en el capítulo sobre la jerarquía en los GCP, volveremos de nuevo a la cuestión de la revelación, dada la íntima relación que existe entre ésta y el liderazgo. En este apartado no pretendo más que subrayar que la revelación, en sus distintas modalidades, propicia la convicción paranoide de estar en posesión de la verdad.

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